Desmitificando la convergencia periodística
Desmitificando la convergencia periodísticaEl texto de José Alberto García Avilés plantea algunos de los aspectos que han marcado la evolución de la integración de los medios tradicionales (prensa, radio y televisión) con Internet, con el ánimo de avanzar en su desarrollo y 'cubrir' más aspectos de la información.
En este proceso, que como todos inició con gran fuerza y sigue abriéndose paso pero ya de una manera más pensada en términos económicos y de información, muchos profesionales han sido 'sacrificados' por las empresas de comunicación que inicialmente creyeron necesitar enormes plantas de personal para ejecutar el trabajo, y que con el tiempo se dieron cuenta que bastaba con un número no mayor al que tenían antes cuando eran medio tradicional.
Dentro del mismo roceso se definió la necesidad de crear una convergencia no solo de infraestructura sino de personal, en la cual ya no tenían cabida las redacciones independientes sino el trabajo en el mismo sitio y para todos los fines, por parte del mismo personal.
Los roces existen y es una realidad que plantea el autor del texto, quien también asegura que la convergencia total en cuando a profesionales se refiere no será posible en mucho tiempo, pues se trata de cambiar la mentalidad que ha regido medios de comunicación (periodistas, jefes y equipo técnico).
Lo que sí es cierto, es que una convergencia de oficios parece estar invadiendo a muchos periodistas que, en aras de ser interactivos como las páginas de las empresas de comunicación para las que trabajan, son una mezcla de fotógrafo, periodista, redactor, editor y diseñador, todo por un mismo precio que, generalmente, resulta bajo para el esfuerzo que demanda.
Aunque la existencia de estos profesionales no se puede negar, también se deja claro que por ahora las grandes empresas de comunicación, y más aún las pequeñas, no podrán contar con un número importante de estos profesionales, pues además de las desventajas económicas para el profesional, es claro que si alguien sabe de todo no querrá ser empleado sino que buscará su propio medio.
En conclusión, la convergencia periodística apenas está avanzando y los cambios son constantes. Aún no está dicha la última palabra y será el tiempo y la experiencia de cada medio los que permitan establecer si es o fue buena.
Desmitificando la convergencia periodísticaEl texto de José Alberto García Avilés plantea algunos de los aspectos que han marcado la evolución de la integración de los medios tradicionales (prensa, radio y televisión) con Internet, con el ánimo de avanzar en su desarrollo y 'cubrir' más aspectos de la información.
En este proceso, que como todos inició con gran fuerza y sigue abriéndose paso pero ya de una manera más pensada en términos económicos y de información, muchos profesionales han sido 'sacrificados' por las empresas de comunicación que inicialmente creyeron necesitar enormes plantas de personal para ejecutar el trabajo, y que con el tiempo se dieron cuenta que bastaba con un número no mayor al que tenían antes cuando eran medio tradicional.
Dentro del mismo roceso se definió la necesidad de crear una convergencia no solo de infraestructura sino de personal, en la cual ya no tenían cabida las redacciones independientes sino el trabajo en el mismo sitio y para todos los fines, por parte del mismo personal.
Los roces existen y es una realidad que plantea el autor del texto, quien también asegura que la convergencia total en cuando a profesionales se refiere no será posible en mucho tiempo, pues se trata de cambiar la mentalidad que ha regido medios de comunicación (periodistas, jefes y equipo técnico).
Lo que sí es cierto, es que una convergencia de oficios parece estar invadiendo a muchos periodistas que, en aras de ser interactivos como las páginas de las empresas de comunicación para las que trabajan, son una mezcla de fotógrafo, periodista, redactor, editor y diseñador, todo por un mismo precio que, generalmente, resulta bajo para el esfuerzo que demanda.
Aunque la existencia de estos profesionales no se puede negar, también se deja claro que por ahora las grandes empresas de comunicación, y más aún las pequeñas, no podrán contar con un número importante de estos profesionales, pues además de las desventajas económicas para el profesional, es claro que si alguien sabe de todo no querrá ser empleado sino que buscará su propio medio.
En conclusión, la convergencia periodística apenas está avanzando y los cambios son constantes. Aún no está dicha la última palabra y será el tiempo y la experiencia de cada medio los que permitan establecer si es o fue buena.
